Us portem en el cor |
Hace mucho tiempo, un gran amigo mío y escritor, me dijo que, nunca, jamás, escribiese desde la rabia, pero hace un tiempo que no puedo hacerlo de otra manera, porque… ¡Sí! estoy llena de rabia, por la sencilla razón, que mientras que este año, en muchas casas, las personas van a celebrar la Navidad como todos los años lo hacen, adornando sus casas, con espumillón, bolitas, etc; en otras casas, este año no van a poder hacerlo, y no lo van a poder hacer porque debido a esa maldita Dana que ha azotado a varias ciudades de España y con más gravedad a pueblos cercanos a Valencia, una inmensa mayoría, se han quedado de la noche a la mañana con lo puesto.
Perder
un coche, duele, perder una casa, aún más, el local, donde día a día y año tras
año has estado dejándote la piel, para levantar un negocio y ahora, después de
todo el esfuerzo se queda reducido a la nada y lo peor de todo, en el olvido.
Todo
lo anteriormente mencionado, es sin lugar a duda, doloroso; pero más doloroso
es saber que este año, en esas mesas, que las Navidades pasadas todas las sillas estaban ocupadas,
este año, no lo estarán.
Y
yo, como directora de La Revista de Todos, no puedo girar la cabeza, mirar hacia
otro lado, como el gran porcentaje de los que juegan a “mal gobernar” lo hacen.
Pretender
celebrar la Navidad como si nada hubiese pasado, me parece ya no solo un falta
de respeto, sino de no tener corazón. Hay que dejar de mirarse el ombligo y tener
más empatía, porque hoy han sido ellos y mañana podemos ser todos y cada uno de
nosotros, los que, de un día para otro, nos quedemos con lo puesto.
Y
aunque esta introducción sea diferente a la que, en otras ocasiones, por Navidad, yo, como
directora, he escrito, este año, todos y cada uno de los damnificados se merecen
no solo mi respeto, sino que espero que también lo tengan de quién ahora, esté leyendo
estas letras.
Es por eso por lo que este año y con más fuerza que nunca, me estoy dejando la piel, para que de alguna manera podamos, aunque sea por décimas de segundo mitigar vuestro dolor, que también es el nuestro.
Todos
y cada uno de los que escribimos en este blog, desde el respeto, desde el
cariño, desde la humildad, queremos que nos permitáis acompañaros en esos momentos
de duelo, de soledad, y en los mejores de los casos ayudaros a ser felices, a
ver la vida con más optimismo; a querer y valorar a todas las personas que
queremos, a expresar lo que sentimos, porque no sabemos cuándo será el momento
en el que ya nunca volveremos a ver a esas personas, que, por costumbre, por
dejadez, por timidez, nunca hemos llegado a expresar lo que sentíamos.
Por
eso tengo que deciros que yo, Eva Mª Maisanava Trobo, os quiero, y os quiero en
mi vida por mucho tiempo, porque sin vosotros, los lectores; nuestro esfuerzo,
entrega y dedicación no tendrían sentido.
Y
aprovecho a hacer extenso este sentir a mis compañeros, que después, de años,
han vuelto a confiar en mi como directora de este blog.
Gracias,
equipo, os quiero muchísimo.
En
nombre de mi equipo y del mío propio, os queremos felicitar las fiestas,
deseando que el año entrante, sea, cuando menos mejor que el anterior.
No
permitáis jamás que “esos” que juegan a mal gobernar, os arrebatan, todo lo que
ellos ya perdieron tiempo atrás: Comprensión, tolerancia y humanidad.
Feliz
Navidad, Bon Nadal, Bo Nadal, Eguberri
on
Con todo mi cariño y respeto para todos y cada uno de vosotros.
Eva Mª Maisanava Trobo |
Estoy de acuerdo con tigo, desde aquí les deseo que se arregle todo lo más rápido posible mucha suerte y salud❤️❤️❤️
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario. La próxima vez pon tu nombre, así al menos podré personalizar. Felices Fiestas.
EliminarGracias!!! Qué todos nuestros pensamientos y buenos deseos estén con todas esas personas qué por uno u otro motivo no pueden pasar estás fiestas en paz, en familia, en sus hogares. Por todos ellos
ResponderEliminarGracias, Marcelo. Por ser y estar en mi vida. Felices Fiestas...
EliminarSi esa Dana fue terrible y causo demasiados estragos. No hay palabras que puedan consolar a los afectados, pero por eso hay que dejar de luchar. Espero que los buenos deseos, el soporte sentimental que se les pueda dar a los afectados y el toque de la magia de la navidad puedan encender una pequeña chispa de fortaleza y esperanza para puedan levantarse una vez más.
ResponderEliminarGracias, pero no es: "pero por eso hay que dejar de luchar", sino "por eso no hay que dejar de luchar". El cambio es abismal. Gracias.
EliminarMuchas veces no se pueden evitar los estragos que produce la naturaleza, es triste las consecuencias de DANA sobre Valencia, es aún más triste la falta de acción de las autoridades que se vio reflejada de la forma que lo hizo. Es necesario sentarse y solidarizarse con el sufrimiento, es duro para el que no lo padece, pero uno debe tenerlo siempre presente, la indiferencia es la peor reacción.
ResponderEliminarDesde luego...
EliminarBuen punto. Eso es tener empatia. Esa es la libre expresión del amor para quien en su momento y lugar lo pide a gritos.
ResponderEliminarLos "fenómenos" naturales los entiendo como una expresión de la naturaleza evidenciando su relación íntima con el ser humano, siendo esta una extensión de nuestra piel; de nuestra alma. Por eso hablar de fenómenos naturales es hacer referencia a un tema espiritual. Es entrar a un universo de *causalidades que comprenderemos tan sólo de manera parcial o fragmentada.
Así es Hollman Barrero, siempre hay que tener empatía con todas las personas, solamente así, podremos intentar comprender el dolor de los demás.
EliminarMe uno a tus deseos con lealtad a ti y con mi solidaridad con tanta gente que aquella tarde perdieron todo... Yo he pasado por unas circunstancias parecidas en mi vida, por la mala gestión de otros y aún sigo tratando de salir del atolladero. La noche antes de la dana, estuve actuando en Valencia, en el teatro, cantando La Tabernera del Puerto. Al regresar a Madrid pasé por todos los lugares que, 12 horas más tarde, quedaron devastados. Desde el fondo de mi corazón, mis condolencias, amigos.
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