Una revista de literatura, donde el amor por las letras sean capaces de abrir todas las fronteras. Exclusiva para mayores de edad.

jueves, 14 de febrero de 2019

Entrevista a Teresa Viejo

Buenas tardes a todos:
Una tarde de 1992 una niña creativa, imaginativa y con el sueño ya por aquél entonces de llegar a ser algún día escritora, estaba en casa con fiebre y sin poder haber ido al instituto. Como cada tarde cuando sus estudios se lo permitían, se tomaba el café con su madre mientras que veía la televisión; no es que la caja tonta y ella se llevasen bien, pero a la hora del café siempre veía el programa que conducía la gran "Teresa Campos" y ese día una joven periodista le llamó la atención sobremanera por su dicción a la hora de hablar y por cómo se dirigía al público. —¡Lo hacía tan bien!—. Su pronunciación y su dicción a la hora de hablar es algo que siempre le llamó la atención. —¡Todos tenemos la capacidad de hablar, pero muy pocos son los que lo saben hacer bien— Esa niña es hoy una mujer que intenta dirigir La Revista de Todos de la mejor manera posible. 

Verla trabajar con Manuel Torreiglesias en el programa "Saber vivir" es algo que también captó mi atención, ya que el programa en sí... era distinto y aún así observaba que cada vez su manera de dirigirse al público iba mejorando con el pasar de los años. Desde luego que grandes maestros ha tenido y que sin duda han tenido que influir en mayor o menor medida hasta llegar a convertirse en la profesional que hoy es.

No solamente estamos hablando de una periodista a la que su profesionalidad le acompaña su gran atractivo como mujer, sino que también esa voz... cuya dicción era ya un seña de identidad en ella la llevo a dirigir en 1997 "Más que palabras", matinal de Radio España. Y a estos programas se le van sumando muchos más. En paralelo a su trabajo en la radio asumió la dirección de la revista "Interviú". Y quién no recuerda aquellos especiales que hizo en Antena 3 en el año 2004 como "Operación Malaya" o "Eta se desarma" entre otros.

Esa niña que fue deslumbrada por Teresa Viejo, es una mujer que intenta dirigir un blog de literatura lo mejor que puede, con sus miedos, con sus dudas; pero siempre queriendo impresionar al público y saliendo de su zona de confort.

Y eso es lo que sucedió ya hace bastante tiempo cuando en la anterior temporada de La Revista de Todos me puse en contacto con ella para que me concediese una entrevista. Pero... nunca obtuve respuesta. Y evidentemente cuando de nuevo asumí de buen grado la dirección de la revista, tenía que quitarme esa espina.

Desde luego que siendo autora de tres ensayos y que entre sus obras literarias se encuentre “La memoria del agua”, traducida en Italia, Alemania y Francia, y adaptada a la televisión por Televisión Española (TVE); no podía no dejar de intentar ponerme de nuevo en contacto con ella para saber un poco más de ella y que nos dé esos consejos que a todos los que escribimos desde luego que siempre nos vienen bien.

Han transcurrido veintisiete años desde que en 1992 me quedé prendada por esta gran mujer y hoy tener el privilegio de haber conseguido una entrevista que ni en los mejores sueños —esa niña llena de ilusión imaginaría— han conseguido que haya estado durante días y días, con miedo, llorando, muerta de la vergüenza por el que dirán y sin saber como escribir una introducción lo más digna posible. Y os aseguro que mientras estaba escribiendo estas letras estaba llorando, con mucha inseguridad, temblándome las manos al teclear, pero tan solo quedan dos días para el especial de San Valentín y no me puedo permitir el lujo de fallaros. Espero y deseo que esta introducción llegue a ser leía por ella y que por lo menos valore lo complicado que es plasmar con letras el sueño de una niña...

Pido perdón por no ser mejor que nadie.


Espero que disfrutéis de la entrevista de Teresa Viejo y no olvidéis dejar vuestros comentarios.


            Como siempre y una vez más, salud y suerte.



¿En alguna ocasión has tenido la sensación de ser esclava de tus propios personajes haciendo que tu vida personal quedase relegada a un segundo plano —porque éstos se habían metido a modo de acufenos en tus oídos— haciendo que terminases de escribir un párrafo, una hoja, un capítulo, olvidándote tal vez de algún evento familiar o alguna comida con amigos?



No he llegado a tal extremo, pero si a dudar si alguna vez llegaron a existir… si no estaría escribiendo acerca de seres cuya energía me inspiraba desde algún lugar. También es cierto que establezco un vínculo muy estrecho con los escenarios de mis novelas, tanto que los siento dentro como si los hubiera visitado antes: mientras escribía “La memoria del agua” llegué a pensar que había conocido realmente el Balneario de la Isabela.



¿Qué consejo darías a esas personas que tienen una historia terminada pero por el miedo de no saber si gustará o no la dejan en el olvido en un cajón?


Cada persona lleva una historia dentro, por lo menos, de manera que resulta natural contarla, compartirla, darle alas para que crezca. Desde el pudor no se debería escribir.



Todos los escritores o por lo menos en mi caso —cuando escribo— hay algo de mí en cada historia, ¿hay algo de ti, de tu esencia en alguno de los personajes de tus novelas?


La mirada del narrador siempre está ahí, al mismo tiempo cuanto más escribes mejor comprendes que lo que erróneamente se piensa que es la voz del autor en realidad obedece a esa esponja que él/ella lleva dentro, que se va impregnando de lo que ve, escucha y observa. Siempre comento que es temeridad compartir vivencias íntimas con alguien que está ideando una novela porque cualquier detalle termina contaminando a los personajes. No es tu vida, son las otras. No eres tú quien se transparenta en tu libro, son los demás.


Tan difícil es renunciar al amor, como lo es a escribir. Pero... ¿a cambio de qué renunciarías a escribir?


¿Por qué tendría que renunciar a una actividad tan humana y natural como es escribir? Me acerqué a la escritura para conocer a los seres humanos, lo que a la larga me ayudó a entender el alma; en suma escribo para crecer, lo que me hace mejor persona. Es un ejercicio de transformación sin igual.

¿Qué tiene que tener un libro para que llame tu atención?


Un misterioso enigma trazado desde el principio, egos de ficción complejos, poliédricos y llenos de matices, escenarios que se puedan oler y tocar, y mucha poesía.


Todos tenemos un libro que nos ha marcado bastante e incluso sentimos la necesidad de acariciar el libro cuando lo vemos, en mi caso es la novela titulada Desde mi cielo de Alice Sebold, ¿me puedes decir por favor que libro acarició tu alma y por qué? —No vale que barras para tu casa—


“Pedro Páramo”, de Juan Rulfo. Cuando aludo a historias que te agitan las entrañas pienso en Comala y sus secretos.


 Me imagino que por curiosidad, habrás visto el blog de La Revista de Todos y el enfoque que tiene, ¿qué te parece?


Es un espacio en el que cabe todo el mundo, aquellas personas que adoran los libros y contar historias deberían dar un paseo virtual por él. Es claro, limpio e inspirador, y os animo a seguir haciéndola crecer.


Los libros son jirones de nuestra alma, como son los hijos que salen de nuestro interior desgarrando nuestras entrañas. Se dice que a todos se les quiere por igual, pero... ¿podrías decirme de tus obras cuál te marcó más y por qué?


Cada novela responde a un momento distinto: de crecimiento, de búsqueda, de exploración íntima o de apertura al mundo, de florecimiento del amor o de desamor, de confianza plena o de inseguridad… escenarios emocionales que en nada determinan sus tramas pero sí lo que sintió el autor al escribirlas. Por eso me resulta imposible quedarme con una y renunciar al resto de otras experiencias. “La memoria del agua”, mi primera novela, supuso el descubrimiento de mis raíces y lo que llegó con ella (las traducciones a otros idiomas o la serie de televisión) fue un regalo. “Que el tiempo nos encuentre” trajo a mi vida mi segundo país: México. “Mientras llueva” es tan mágica, tan misteriosa, solo puedes entenderme si te acercas a ella. Y con “Animales domésticos” salté al vacío. Me lo debía y a mis lectores/as también.


Ya para finalizar, te voy a hacer un regalo virtual, consta de 5 palabras y con ellas, si me lo permites, te quiero poner un reto, ¿aceptas?, en 5 líneas tienes que hacer con las palabras un minirrelato.

Las palabras son: Revista, Eva, Teresa, radio y gracias.

Llevaba treinta años sin verla. Treinta años de canas y miserias, de lo contrario Eva no tendría el aspecto envejecido que se adivinaba por el espejo retrovisor. “¿Desea una revista?”, preguntó la taxista, mientras apagaba la radio. “Oh, Dios, ahora quiere hablar. Seguro que ella también me ha reconocido”, pensó Teresa deseando llegar a su destino en un suspiro. Al bajarse entregó un billete de 50 euros sin esperar la vuelta. “¡Vaya, gracias!”, escuchó decir a su amiga de la infancia cuando se alejaba del taxi.



Entrevista realizada por:













Eva Mª Maisanava Trobo

4 comentarios:

  1. Una entrevista interesantísima Eva, me ha permitido conocer mejor a Teresa Viejo, indudablemente es una gran escritora,
    Un abrazo

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  2. Hola Eva, soy Rocío Ruiz : Me ha encantado conocer un poco más a Teresa Viejo, a través de tus interesantes preguntas, pues la admiro muchísimo. Cuando regreso algunos domingos por la noche de Madrid a Oporto, me hace muchísima compañía en el coche, con su cálida voz inconfundible. Su programa "La Observadora" en Radio Nacional es un lujo escucharla.Además, las preguntas que sabiamente le has formulado, me han dado ánimo a continuar con una historia que tengo a medio escribir, anclada en el tiempo y por pudor no consigo sacarla de una vez del cajón.....Teresa te responde que "desde el pudor no se debería escribir"...me quedo con su consejo. Magnífica tu introducción, Eva. Un abrazo, Rocío

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  3. Muy interesante entrevista por la personalidad de la novelista y también por los deseos de saber y la originalidad de algunas preguntas de la entrevistadora. Yo creo que todos los que escribimos somos muy afortunados por tener este vehículo para transmitir el arte que pensamos que llevamos dentro. Y el arte es el nivel de excelencia superior al que aspira el hombre. Me ha encantado también el microrelato final, hecho con los cinco mimbres que, bien entretejidos, nos ofrece ese cesto donde se acuna el pasado lleno de nostalgia y, tal vez, de gratitud, mezclados con la dureza de la vida que solo dobla las esquinas del presente y del futuro.

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  4. Siempre es interesante conocer a escritores esteblecidos y personas que son de admirar para la gente. Estuvo muy interesante la entrevista, más para tomar para el saco. Gracias!

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