Era la
navidad de 1965, mi papá se encontraba como siempre fuera, trabajando,
trabajaba mucho. El había prometido que
pronto estaría con nosotras. Yo quería mucho a mi mamá; pero a mi papá también
y tenia muchas ganes de verlo. Según mi mamá llevaba más de un mes fuera de
Cataluña trabajando. Mi primo, al que quería también mucho siempre tenia a su
papá cerca y ya estaba contando los días para ver los regalos que sus
majestades los reyes de oriente le traería.
El piso
de mi primo era muy grande, en cambio el mío era muy pequeño, una sola habitación;
aunque bueno, así estábamos más juntitos. Yo no sentía envidia de mi primo, eso
estaba muy feo, lo decía mi mamá y si ella lo decía por algo sería...
Como no
tenia hermanitos me entretenía sola, mi mamá apenas jugaba conmigo, ella hacía
cosas más importantes y disponía de poco tiempo para jugar. A mí no me gustaban las muñecas, eran muy
sosas, ni decían ni hacían nada; prefería construir mis propios mundos con un
juego que me regaló mi papá. Me sentía muy importante montando aquellos grandes
armatostes, desde un coche a un pájaro gigante.
Esta
tarde dice mi mamá que regresará mi papá, que ganes tengo de verlo; aunque ya
se está haciendo de noche y no viene. Parece que llaman al teléfono, mi mamá se
ha puesto muy seria y está a punto de llorar. A mi papá le ha sucedido algo malo
y se lo han llevado al hospital. Yo quiero ir a verlo; pero no me dejan. Mi
mamá me ha dicho que me quedaré con una vecina.
Parece
que mi papá no se va a morir, ahora el pobre no se encuentra muy bien y no se
puede mover de la cama. Me ha dicho mi mamá que cuando esté mejor lo podré ir a
ver. Ya cuento los días.
Estoy
mucho tiempo con la vecina, yo quiero estar con mi mamá, Mañana es navidad, mi
mamá me ha prometido que podré visitar a mi papá.
—Pasa no tengas miedo tu papá tiene muchas
ganes de verte, para él tu eres el mayor regalo que le podemos hacer.
Me da miedo, tiene la cara vendada y no
habla mucho. Me ha abrazado y me ha dicho que me quiere, yo también lo quiero
mucho y no quiero que le pase nada, y ano tengo miedo. Todo el rato me ha
tenido cogida de su mano, ya me dolía el brazo; pero no me importaba, estaba
con él.
Hoy es el día de reyes, y no me han traído
muchos regalos, solo un poco de ropa, y de lo que pedí nada.
Parece que oigo la llave. — ¡Qué alegría,
es mi papá, ya está bien!— Me abraza muy fuerte y me da un regalo; sin embargo
no me importa el regalo, lo tengo él, a mi papá, lo demás que más da.

Toda la tarde he estado jugando y si queréis que os diga la verdad. Estos reyes han sido los más bonitos de toda mi vida, porque por fin comprendí que nada importa si no tienes a tu familia contigo, y en ese momento fui la niña más feliz del mundo.
Carmen Andújar Zorrilla
En efecto amiga a veces nos olvidamos de que lo importante es lo que tenemos al lado, lo imprescindible, lo verdadero... Afortunadamente en estas fechas nos damos cuenta y solemos apreciarlo un poquito mejor. Lástima que no sea Navidad todo el año. FELIZ NAVIDAD
ResponderEliminarSiempre hay que tener presente lo que es importante en la vida. Es un relato que te da un paseo por las emociones y te hace reflexionar, dado que seas afortunado o no. ¡Gracias Carmen!
ResponderEliminarGracias Jandrés y Carlos
ResponderEliminarA veces no se valora lo que se tiene, hasta cuándo puedes perderlo
Realmente es cierto que no hay que dar valor a los regalos materiales. Yo también era niña de corta edad en 1265 y hubiera dado cualquier cosa por tener a mis padres en esas fechas junto a mí, pero vivía alejada de ellos. Vivo en Portugal y la palabra regalo, se le llama "presente", y con un juego de palabras se dice que " no quiero un presente, sino que estés presente". Me parece una reflexión estupenda para tu relato. Un abrazo
ResponderEliminarRocío Ruiz
Siempre es importante tener en cuanta que le verdadero sentido de la navidad es la unión, la familia, y no los regalos materiales ya que el mejor regalo de todos es tener una familia unida, que se apoye y quiera bajo toda circunstancia.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con todos. El mejor regalo es estar rodeado de tu gente, la que te quiere.
ResponderEliminarMe gustó leerte 💜
Un abrazo grande.
Esa niña tenía verdadera devoción con su padre. Se le le hizo el mejor regalo del mundo.Muy bonito.
ResponderEliminarGracias Anónimo, Efraín, Manuel y Luz, la persona siempre es el mejor regalo.
ResponderEliminarUn abrazo
Un relato que une dos ideas entrelazadas desde siempre. Navidad y familia. Cuando se viven ambas en plenitud estas fiestas resultan entrañables. Como nos pones de relieve en este bello relato.
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