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martes, 21 de enero de 2014

Un postre inesperado


Ayer por la noche, de la misma manera que habíamos hecho en tantas ocasiones anteriormente, Jenny y yo estábamos en un restaurante con nuestra amiga Laura. Ella y mi esposa se conocen desde la infancia. Yo la conocí cuando empecé a salir con Jenny, eso fue hace alrededor de seis años y ahora los tres formamos un grupo bastante unido. Ellas dos son como hermanas y pasan mucho tiempo juntas, son básicamente inseparables. Laura es una chica muy hermosa, no puedo negar ese hecho. Por supuesto, yo nunca le he comentado a Jenny sobre mis pensamientos hacia Laura, no estoy tan loco como para hacer ese tipo de confesión. Cuando Jenny me pregunta solo me limito a comentar que Laura es una chica muy bonita al igual que ella, pero estoy seguro de que Jenny sabe que Laura siempre ha capturado mi atención.

Es normal que algunas veces Laura se quede en nuestra casa a pasar la noche o nos vamos a la playa los tres juntos y cada vez que la veo en su ropa de dormir o en un traje de baño, mi imaginación vuela alto. Jenny sabe que yo no voy a hacer ningún movimiento inapropiado hacia Laura, pero una simple broma cambiara para siempre nuestra actual relación.

Durante la cena, todo transcurrió normal. La misma conversación informal con los mismos chistes ocasionales, hasta que en algún momento de la noche, nuestro encuentro tomó otro giro. Cuando terminamos con nuestros postres procedimos a pedir unas cervezas. El restaurante no necesitaba la mesa. No había demasiada gente y nosotros no teníamos prisa. Antes de que la camarera trajera nuestras bebidas, Laura se puso de pie. Su vestido de color azul, seductivamente ajustado, dibujaba perfectamente las curvas de su cuerpo. No llevaba sujetador y pude fácilmente ver cómo sus pechos medianos se movían libremente dentro de sus telas.

"Vuelvo en un minuto." Ella nos dijo mientras graciosamente señalaba al baño.

"¿Quieres compañía?" Jenny le preguntó mientras ella comenzaba a ponerse de pie.

"De ninguna manera mujer, estoy bien, sólo necesito un momento. Quédate aquí con Frank y hagan algo loco mientras están solos." Ella sonrió y nos dijo adiós con la mano.

Se dio vuelta y comenzó a caminar en dirección del baño. Jenny tomó asiento de nuevo. No dejé de mirar a Laura. Sus nalgas estaban haciendo un movimiento provocativo y natural, se movían hacia arriba y abajo con cada paso de su pequeño cuerpo. Ella llevaba un tanga. No tenía duda de ello, la forma en que su parte trasera se movía no daba señales de estar restringida por una pieza de ropa interior más grande y para ser más sensual, el vestido sólo cubría la mitad de sus muslos, mostrando gran parte de sus hermosas piernas. De pronto, sentí un poco de dolor en mi brazo.

"Basta." Jenny me susurró.

"¿Qué?" Cuando alguien le trae de nuevo a la realidad desde un mundo de fantasía, especialmente si es tu esposa, "qué" es la cosa más estúpida que puedes decir.

"¿Qué? No seas tan inocente, estás desnudando a Laura con tus ojos."

En ese momento, la camarera llegó con nuestras bebidas. Justo a tiempo pensé. Ella nos preguntó si preferimos la botella o un vaso. Dijimos la botella. No nos gusta usar vasos con las cervezas. La camarera me pasó una Corona, paso una Castle Rock a Jenny y dejó otra Castle Rock en el lugar de Laura. En cuanto a la camarera se retiró, Jenny tomó su botella pero también tomó la mía.

"Bueno, espero que Laura te haya calentado lo suficiente porque estas dos están muy ansiosas." Jenny puso mi cerveza entre sus maravillosos senos de tamaño 36 C. Llevaba una blusa ajustada pero con un gran escote que dejaban al descubierto la mitad de esas dos tentadoras maravillas, y como Laura, ella no llevaba sujetador. Se frotó la botella en el medio de su pecho, por debajo de la blusa, frotando la botella entre ellos, dejando que por unos segundos la botella le hiciera el amor en esa parte de su hermoso cuerpo. El movimiento casi sacó de la blusa uno de sus redondos senos y yo estaba muy emocionado por ello. Yo estaba esperando ver al menos uno de sus pezones escapar de esas telas que lo aprisionaban, pero nada salió a la vista.

"Esto es lo que el amigo que llevas entre las piernas va a estar haciendo pronto." Jenny remueve la botella de entre medio de sus senos y me la entrega.

La marca húmeda que dejo la cerveza en su blusa y las gotas de agua que humedecieron su pecho me estaban invitando a sentir el dulce sabor de su piel. Jenny tenía una sonrisa sexy en su boca. Se acercó a mí y sentí su mano presionar mi polla, la cual se tornó completamente dura casi instantáneamente.

"Vamos a hacer el amor toda la noche y voy a dejar que piensa en Laura, que dejes correr tu fantasía hacia ella". Me dijo sin quitar la mano de mi entrepierna.

"Ahumm". Laura aclaró su garganta. "Chicos ya estoy de vuelta."

La miramos y nos reímos. Laura comenzó a mostrar una sonrisa diabólica en su rostro. Yo estaba seguro de que ella escucho lo que Jenny dijo o iba a decir algo para avergonzarnos por encontrar la mano de Jenny en la parte más despierta de mi cuerpo. Estaba equivocado. Laura no tomó asiento, se quedó de pie mirándonos y lentamente levantó su brazo derecho, un pequeño trozo de tela cayó sobre la mesa. En completo asombro, abrí ampliamente mis ojos y mi boca. Miré a Laura, ella estaba en “shock” también. Había una tanga de color negra al lado de nuestras cervezas. Laura se había quitado sus bragas y la tiró en frente de nosotros. Jenny no dijo nada, se puso de pie y caminó en dirección al baño. La vi alejarse mientras mi preocupación crecía.

"¿Estás loca, en que estás pensando?" Le dije a Laura tan pronto Jenny abandonó la mesa.

"Relájate hombre, sólo estoy jugando con ustedes."

"¿Jugando? ¿No vistes su cara? ella está realmente molesta. ¿Cómo pudiste quitarte las bragas y tirarlas en la mesa?" Jenny se echó a reír.

"¿Qué es tan gracioso? No sabemos lo que Jenny está haciendo. Creo que es mejor que vayas a ver. De todos modos voy a ser yo el que va a sufrir las consecuencias de tu broma." Yo estaba más nervioso que enojado y frustrado también, la fantasía que tenía planificada con Jenny había terminado antes de comenzar.

"Oh, Frank, ella está bien, no te preocupes. Jenny estará de regreso en cualquier momento y cálmate ya, no me he quitado las bragas, que tonto eres. Esa que está en la mesa la traía en el bolso, mira." Laura presionó su vestido en el área de su cintura. Una delgada línea se formó a su alrededor. Me eché a reír también. Después de todo Laura realmente no se había quitado su ropa interior. Cogemos nuestras cervezas esperando por Jenny. Tenía la esperanza de que Jenny tomase con calma la broma que Laura nos jugo.

En pocos minutos Jenny ya estaba de regreso, se detuvo entre Laura y yo, miro primero a Laura y luego a mí. Sin sentarse y permaneciendo con el rostro serio tiró sus bragas sobre la mesa. Laura la miró y sorpresivamente Jenny se movió con rapidez hacia su rostro. Jenny comenzó a besar a su amiga en la boca. Laura se quedó inmóvil y yo me quedé asombrado.

Los labios de Jenny estaban tratando de mover los labios de Laura mientras su lengua estaba buscando una manera de ganar acceso al interior de la boca de nuestra amiga. No saliendo del asombro, Laura abrió los ojos tan grandes como dos bolas de billar, pero unos pocos segundos después, ella los cierra y lentamente abrió la boca para aceptar el sorpresivo beso. En total incredulidad vi sus lenguas jugar entre sí, vi cómo el vestido de Laura comenzó a mostrar dos pequeña marca en su pecho. Sus pezones se endurecieron, estaban totalmente erectos, daban la impresión de que en cualquier momento podrían romper su ajustado vestido. Lentamente Jenny deslizó un brazo sobre el pecho de su amiga y la escondió debajo del vestido, justo encima de su seno derecha. Jenny comenzó a dar unas dulces caricias al hermoso pecho de Laura, quien sintiendo el erótico masaje, tomó una respiración profunda y un gemido se escapó de su boca. Mi erección era tan fuerte que tuve que usar mi mano para acomodar mi excitado miembro.

Miré a mí alrededor y el resto de las personas en el interior del restaurante estaban mirando hacia nuestra mesa. Me sentí un poco avergonzado. Algunos de ellos se reían y, probablemente, estaban excitados también, otros mostraban una cara de desacuerdo. Volví mis ojos hacia las chicas, tratando de escapar de todos esos ojos extraños que nos miraban.

Jenny removió su boca de la boca de Laura poniendo un alto al apasionado beso, removió su mano del pecho de Laura y se paró detrás de nuestra sorprendida y ahora excitada amiga. Coloco sus manos sobre los hombros de Laura y dijo las mejores palabras que he escuchado en mi vida.

"Chicos, vámonos ya, creo que es hora de que disfrutemos de un mejor postre." Me guiñó un ojo en forma juguetona. Pedí la cuenta y rápidamente nos fuimos de ese lugar dejando una jugosa propina.

Ahora, después de una noche de un evento inimaginable e intenso pero sumamente agradable y excitante, despertar con dos hermosas chicas es una experiencia inolvidable. Mirando esos dos cuerpos desnudos sobre la cama, me doy cuenta de que este es el final de nuestra antigua amistad, pero sabiendo que ha nacido una nueva y candente relación entre nosotros tres que de seguro producirá nuevas y emocionantes aventuras.

“Deja de mirarnos y ven a desayunar”.

E. N. De Choudens

14 comentarios:

  1. No hay mejor solución para un menage-a-trois que un pacto de caballeros y compartir la presa. Lol! Felicidades De Choudens por la historia para poner incómodo a un pobre hombre lector. Lol!

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    1. Gracias Carlos, solo jugando con las palabras. Saludos

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  2. El erotismo siempre es un arma peligrosa, por fortuna no podía ser mejor para el protagonista, buen relato, Saludos.

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    1. Como dices Juan, el erotismo es un arma peligros, tanto para uno como para otro, puede ser un arma de doble filo, por lo menos aquí todo salió muy bien.

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  3. La historia me ha enganchado de principio a fin, y a parte del erotismo, la he encontrado divertida...

    Cristian

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    1. Gracias, si ademas de erotico tiene un poco de picardia agradable para suavizar la historia.

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  4. Muy buen relato Efrain, me gustó bastante .

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    1. Gracias Jose, un poco de entretenimiento caliente que termina con un buen postre y un mejor desayuno.

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  5. Un grito a las parejas liberales y el disfrute del placer en todo su esplendor. No sé quién se lo pasa mejor, si él o ellas... ;)

    Un abrazo,


    María José Cabuchola Macario

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    1. hahahaha gracias María José, aunque la narración es realizada desde el punto de vista del hombre, estoy seguro que ellas son quienes se lo pasa mejor. Abrazos

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  6. Tríos: fantasía de muchos, realidades de otros. La manera tan particular que se da este, es ameno, con un poco de gracia por el revés que toma para él la situación, después de “verse descubierto” y un desenlace a modo para los tres. Para los amantes del erotismo…

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    1. Un ligero giro jovial a la fantasia de los trios y las relaciones liberales. Aqui el hombre no fue el autor de la fantasia el solo termino beneficiado por la fantasia de su esposa.

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  7. Muy bueno, compañero. Enhorabuena.

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    1. Gracias Juan, un relato algo picaro y un poco divertido. Abrazos.

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