Una revista de literatura, donde el amor por las letras sean capaces de abrir todas las fronteras. Exclusiva para mayores de edad.

sábado, 21 de septiembre de 2013

De madrugada.




¿Cómo sucedió?

¿Fue al Alba?

Una chirla en la mejilla, solo

se tocó la herida, y sintió en

la punta de los dedos la roja

sangre teñida.

Picazón que eran miles de

alfileres, que tenía en la garganta.

No se oían sus lamentos.

No lloraba el desconsuelo.

El agua sucia pausada y quieta no

tiene bellos reflejos. Solo sangre coagulada.

¿Cómo sucedió?

Nadie explica, nadie dice.

Todos callan , sola está en la

madrugada.

En una esquina sentada.

¡¡Dejadme sola!!

¡¡No me ayuden!!

No pretendan levantarme.

Quiero a solas mis penas conmigo,

con ellas siempre... siempre con ellas

he estado.

Y terminar en las aceras dándole

el brillo de plata.

Y por fin lanzó un grito..


EL MUNDO NO TIENE AGALLAS.

Sola estoy, sola he estado, y

aquí moriré sentada.

A nadie le debo nada.

Allí la mujer tendida, y la

gente indiferente, pasaba,

pasaba, pasaba.


Arnoldo Rodríguez Cabrera

5 comentarios:

  1. Un poema cargado de fuera y amargura, me ha gustado. Un abrazo.

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  2. Es un poema fuerte, reflejo de la soledad que viven muchas personas en este mundo. Gracias Arnoldo por tus palabras.

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  3. Es dolorosa la indiferencia y el olvido. La solidaridad y la preocupación brillan por su ausencia. Lástima. Un buen trabajo, felicidades

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  4. Bueno, bueno, bueno...

    ¡Soberbio! me ha gustado muchísimo. Mis felicitaciones, la soledad, como vemos, a veces se elige ante tanta hostilidad, se elige, y otras, siempre se ha tenido...

    Un abrazo,


    María José Cabuchola Macario

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  5. Un buen poema, que llega a las profundidad del ser hace recordar miles de imágenes similares, y ¿qué hacemos? Saludos.

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