Una revista de literatura, donde el amor por las letras sean capaces de abrir todas las fronteras. Exclusiva para mayores de edad.

jueves, 29 de agosto de 2013

Isabel.

          Agazapada en mi interior, subo la escalera de brezo que lleva al mirador del mañana. Allí, sentada en una silla de luna, desmonto mi cerebro célula a célula y lo reconstruyo con los inexistentes adobes del todo llegará.
          Consulto a las flores de la realidad y a las cigarras de ojos cuneiformes. Bebo pan de ayer, huelo el soniquete de los peligros y sigo pensativa. En Alfa Centauro me reúno con el poeta Calímaco a tomar zumo de tal vez sea verdad.
          No te conformes con adivinar el pasado, jamás escribas nada que no te haya pasado en el futuro. Contrato al destino por la mañana y se despide por la tarde. Recorro los mercados de pensamientos y las casas donde viven las adivinanzas cultivadoras de claveles confitados. Busco entre las barbas de Sísifo la tinta de mandrágora que beben los pájaros para soñar.
          Hablo con nigromantes ciegos, con probadores de espejos mágicos y con el relojero amo del tiempo. Esposo a la vergüenza con grilletes de plata y le pido al hombre dormido que guarda la llave del cofre de las respuestas, que abra el sueño y me acompañe a dar la vuelta al mundo sobre una cometa muda.
          Desde el cielo veo a los geómetras de hombres rascándose la cabeza con cartabones esféricos. La vergüenza rompe los cepos y se escapa con el asesino de la infalibilidad a recorrer los burdeles en los que los hombres desdentados compran sífilis. Hago inventario del miedo acompañada por el cíclope de Antioquía. Bebo un filtro alucinógeno para entender lo que los compositores de klezmer escriben con notas. Leo cartas de amor que me dictó mañana un profeta novato con contrato en prácticas. Repaso las películas de Stanley Kubrick, navego a través de los ojos de Paul Newman. Salto al vacío con unas alas fabricadas de ilusión infantil y cuando llego abajo, en el lecho de muerte, descubro que lo último que se pierde es la ignorancia.
 
Jesús San Gil Blázquez
Getafe, enero del 2012

10 comentarios:

  1. Una forma intensa de recopilar el conocimiento, Jesús. Dado que la ignorancia es algo que debemos combatir todo el tiempo. Y hasta la misma muerte.

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    1. Estimado Carlos:

      Muchas gracias por tu comentario. Para un escritor siempre es un honor recibir unas palabras tan halagadoras.
      Te invito a que leas mi novela juvenil "Number Nine". Puedes adquirirla en papel o bajártela de cualquier portal legal por solo 2€. Mis derechos de autor están cedidos a la Fundación Infantil Ronald McDonald.

      Jesús San Gil

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  2. Un texto magistral de principio a fin con un final demoledor. Pase lo que pase, nunca perderemos la ignorancia. Gran trabajo, compañero.

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    1. Estimado Juan, gracias por tus palabras. Siempre es un placer recibir estos comentarios.
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      Jesús San Gil

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  3. Muy bien escrito, muy elegante y sorprendente final. Interesante y una forma bastante elocuente de invitarnos a buscar el conocimiento, la sabiduría... para encontrarnos con nosotros mismos. Tal vez, para procurar así ser felices. Enhorabuena, un buen trabajo.

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    1. Gracias,Dioni. Encantado de haber recibido tu comentario. Te invito a que leas mi novela juvenil "Number Nine". Puedes adquirirla en papel o bajártela de cualquier portal legal por solo 2€. Mis derechos de autor están cedidos a la Fundación Infantil Ronald McDonald.

      Jesús San Gil

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  4. Muy bueno y coincido con todos, siempre ignoraremos algo, el asunto es sí estamos dispuestos a buscar la respuesta! me encantó! Saludos!

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    1. Gracias, Juan. Un placer recibir tu comentario. Te invito a que leas mi novela juvenil "Number Nine". Puedes adquirirla en papel o bajártela de cualquier portal legal por solo 2€. Mis derechos de autor están cedidos a la Fundación Infantil Ronald McDonald.

      Jesús San Gil

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  5. Estoy soñando ahora mismo... ¡¡¡No me despertéis, por favor!!!

    María José Cabuchola Macario

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    1. Hola, María José. Si ese sueño se debe a mi texto, doy por bien empleado el esfuerzo de haberlo escrito.
      Si quieres leer algo más, te invito a que leas mi novela juvenil "Number Nine"
      www.numbernine.es

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