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lunes, 22 de abril de 2013

Laberinto


Despierta... despierta...
 
Te susurra una voz al oído. De un sobresalto te incorporas y te encuentras en un lugar extraño, donde nunca antes habías estado, y a tu lado una mujer, la mujer que amas.
 
La preguntas: ¿Que ocurre? ¿Donde estamos? pero ella solo te dice: -Es la hora, yo te ayudare a salir de aquí-. Antes de que puedas decir algo mas, la mujer desaparece. Miras a tu alrededor, buscándola, llamándola, pero todo resulta vano,ya no esta.

Observas lo que hay a tu alrededor. Frente a ti hay una enorme pared, y a ambos lados un camino. Piensas, esto no esta pasando, es un mal sueño. Frotas tus ojos, los vuelves a abrir, y, definitivamente, es cierto. Estas en un laberinto. Decidido, te propones salir de allí cuanto antes.

Lo primero es elegir una dirección. ¿Izquierda o Derecha? Optas por lo primero que te viene a la cabeza, y resulta ser la izquierda. Vas avanzando y el camino se va haciendo cada vez mas sinuoso, lleno de piedras y barro. Al cabo de dos horas caminando, las piernas te empiezan a fallar, tienes sed y sueño. Así que decides tumbarte a descansar.

No llevas ni media hora durmiendo, cuando, de pronto te despierta una dulce melodía. Reconoces el instrumento, es un violín, su violín. Te vas guiando por el sonido, cada vez estas mas cerca de el, y, cuando estas a punto de llegar, aquella melodía desaparece.
 
Escuchas un fuerte ruido, algo que ha caído al suelo. Te acercas, y, efectivamente, encuentras el violín allí tirado. Miras a tu alrededor, no hay nadie, tan solo percibes un olor, un perfume, ese perfume que tantas veces se puso ella para ti, mas desaparece al instante.

Continuas el camino como puedes, y al cabo de un rato, vuelves a escuchar el mismo sonido, la dulce melodía, esta vez esta justo detrás de ti. Te das la vuelta, y allí esta, tan hermosa como siempre. Se acerca y te habla:
 
-"Sigue viviendo y ama, yo te esperare el tiempo que haga falta, no tengas prisa"-.
 
Sonríes, deseas besarla una ultima vez, pero cuando tus labios están a punto de rozar los suyos, desaparece.

Despierta... despierta...
 
Abres los ojos y encuentras a tu hija. Es la hora, te dice:
 
-Al funeral asistió toda la familia y amigos. Fue una despedida como ella se merecía-. Cuando acaba, esperas a que todos se vayan.  Te acercas al ataúd, y mirando al cielo, le das las gracias.


Escrito por:
Alicia Fernández

18 comentarios:

  1. un relato onírico que me cuesta trabajo entender. ¡quién ha muerto? ¡a quién le da las gracias? bueno, quizá soy un poco torpe. lo siento.

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  2. Hola maria. Gracias por leerlo. No eres torpe, para nada.
    Te explico.
    Este relato no es real, lo hice como una historia de superacion tras una perdida. El se duerme y sueña, esa mujer que ha muerto es su mujer, y a quien le da las gracias al final es a ella, pues le ayudo a superar su perdida.
    Espero haberte solucionado las dudas.

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  3. Juan Carlos Muñoz23 de abril de 2013, 23:40

    No está mal,me ha gustado.SALUDOS Alicia.

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  4. Los relatos en sueño siempre tienen el peligro de que pueden ser confusos. Después de todo tenemos que trabajar conscientes con un elemento que se alimenta de nuestro subconsciente. Si lo he entendido, pero la analogía con el laberinto resulta de lo que será después de su vida. Estamos en contacto.

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    1. puede ser confuso pero cada uno lo puede interpretar a su manera. gracias por tu comentario. estamos en contacto

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  5. Sólo sabrá de quién se trata, aquel que ha sufrido la pérdida. Solo los sueños pueden hacerse realidad. Un relato agónico, como el sueño en el que se basa.

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    1. es un relato en el que cada uno lo puede interpretar como he dicho antes, a su manera, no es un relato real. gracias por tu comentario

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  6. Me gusta, un relato con imágenes interesantes, una especie de cuadro, es triste ciertamente, y el final el adiós definitivo, Saludos!

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    1. Gracias juan por tu comentario. el adios definitivo si, saludos

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  7. Muy buen uso de las descripciones y el relato, precioso. Ese último adiós, con esas señales que solo el protagonista da importancia, el violín, el perfume... Triste y emotivo.

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    1. Gracias sylvia me alegro que te haya gustado.

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  8. me ha gustado Alicia, un viaje por la mente, cuando hay que decir adiós para siemrpe, es difícil. Un abrazo

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    1. Gracias jose, es dificil decir adios , si. un abrazo

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  9. Siempre tenemos una salida a nuestros miedos, porque tenemos un principio y un final, porque la vida es laberinto más grande donde me he metido.
    Me gusto mucho
    No hace falta siempre, que lo demás lo entiendan, sino que tú te sientas bien.
    Un saludo
    Manuel Barranco Roda

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  10. La vida realmente es un laberinto, a veces podemos salir de él y otras quedamos totalmente atrapados. La historia es triste pero bella...saludos

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  11. Una historia muy bonita donde la sensibilidad esta a flor de piel. Un abrazo.

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  12. Qué interesante relato! Me gustó mucho el ritmo, me llevó de los pelos hasta el final y me dejó boquiabierta ante tal desenlace.
    Un saludo!

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