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lunes, 22 de abril de 2013

La Tortilla.

Entré en casa, como siempre cansada de trabajar, con hambre. El olor a comida me despertó más el apetito, fui directamente al salón a indagar:

- ¿Qué habrá preparado de cenar?
Para mi sorpresa, la mesa estaba montada con los manteles y la porcelana que me regalo mi madre. Las copas de bohemia estaban regadas por una de las botellas que sobraron de Navidad. Obsequio de mi padre, vino de Toro de Zamora, de mi tierra. La mesa adornada con una suculenta ensalada y una escueta, pero enorme tortilla española. Mi menú favorito, simple y complicado a la vez…
Al otro lado de la habitación estaba Paco, me recibió con una sonrisa forzada, intentando terminar los últimos detalles. Mientras tanto empezó a sonar nuestra canción, me ofreció vino y abrió la palma de su mano entregándome un estuche… 
Veintitrés minutos antes, Bar el Paso:
-  Juan, una Tortilla.
- ¿Cómo la quiere el señor? Tal cual o de jamón, de bonito, de camarón o la quiere paisana a lo mejor.
- No Juan, quiero una tortilla, para llevar, de patatas por favor. ¡Qué me esta esperando mi mujer!
- Y, ¿cómo está María?
- ¡Bien! Trabajando mucho.
- Para Paco los minutos de espera son interminables...
- Paco, la tortilla. Siete con ochenta, por favor.
- Toma Juan, cobra y gracias.
- Paco, por cierto ¿Hoy hace un año de vuestra boda?
- Es verdad; María me eligió a mí, pero le siguen gustando tus tortillas.
- Es la vida Paco, no pasa nada. Dala recuerdos, me alegro que os vaya bien, y si puede que me devuelva mi lib...
Con la tortilla por fin en su poder, Paco marcho para su casa, a toda velocidad, sin esperar a que Juan terminara de hablar.
Al ver el estuche me puse súper nerviosa y se me secaron un poco los labios por lo que acepte de buen grado saborear el vino de papá. Antes de abrir mi regalo, solté la copa encima del televisor, para tener libre las dos manos. Paco me miraba impaciente, agarré mi estuche con cuidado, era pequeño, pero muy pesado. Pensé: ¿Qué tendrá dentro? Sonrío, cierro los ojos y ¡Alá abierto!
- ¡Dios! ¡Dios! ¡Dios! ¡Un Diamante! ¡Un Diamante! ¡Un Diamante! Y, ¡qué diamante! el más grande que había visto en mi vida. Necesitaba beber, fui a por el vino, pero con los nervios tire la copa, por lo que opte por besar a Paco alocadamente. Pare para respirar y beber de la misma botella, el vino mancho mi blusa, Paco intentaba recuperar cada gota de ese vino de la felicidad, besando mi acalorado cuerpo. ¡Qué Diamante! Fuimos a cenar con la prisa de dos amantes que tienen miedo a que se acabe la noche. Ya en la cama me entregue a él, como una loca, que no tiene miedo a nada. Le di mi regalo de aniversario…
A la mañana siguiente, desayunando:
- Paco, anoche estuviste fenomenal.
- ¿Te gustó, nena?
- Sí, ¡Qué diamante!
- ¡Gracias, cari!
- Pero… la tortilla, no es lo tuyo, estaba salada y se te olvido echarle cebolla.
- ¿Cómo? Mierda… ¡Será cabrón! (Rumió)
- Paco, no te enfades, pero las tortillas de Juan, me gustan más.
 
Moraleja: No dejes que nadie te dé la vuelta a la tortilla, no vas a tener siempre un diamante para arreglarlo. 
 
Escrito por:
Manuel Barranco Roda

20 comentarios:

  1. fenomenal relato con flashback incluido y final impactante. Muy bueno.

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  2. Me ha gustado mucho, y el final genial. Una buena moraleja.Un abrazo

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  3. EXcelente sobre todo el remate final. Me dieron ganas de comer Tortilla! (Pero no se hacerla...)

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  4. El remate estuvo muy bueno, y medio hambre (aquí al escribir van a ser las 12). Debo aprender a hacer tortilla española.

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    1. siempre es bueno saber cocinar
      un abrazo y gracias

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  5. Ingenioso y divertido. Lo que uno puede aprender de la vida...

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  6. Enorme final, muy buena la moraleja.

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    1. si, pero me quede sin libro jaja
      un abrazo y gracias

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  7. muy bueno, un final inesperado buen giro! Saludos

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    1. gracias Juan
      bueno se hace lo que se puede
      abrazos

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  8. Muy bueno, me encantan estos tipos de relatos que dan un giro radical a los acontecimientos, sobre todo como estos, que terminas con una amplia sonrisa y una sonora carcajada.
    Felicidades.

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    1. La sonrisa es lo mejor del ser humano
      No esta aprovechada
      Besos

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  9. Pura diversión, de esas que te arrancan una carcajada y te dejan con ganas de más sal en la vida.

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  10. Me ha encantado Manuel, super divertido, y el final genial!! enhorabuena

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