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jueves, 21 de marzo de 2013

Poco queso queda y el pan no llega.


         -Si te asomas al mes de marzo, sin más, puede que te encuentres con lo imprevisto.

          Eso le decía Rocanor a Perfecto un día que habían salido a la aventura como ‘pisacaminos’, sin destino ni horario. 

          Abría la mañana, despuntando en el horizonte limpio un sol esperado, después de varios días de nubes lloronas, que la faz del planeta ya empezaba a estar molesta con tanto chorreo. Los canales naturales y los establecidos por el capricho de una mente, que se resiste a estar ubicada en un cuerpo cambiante, aceptando la predisposición del manejador de un bisturí muy rentable, habían marcado otro aspecto. Pero la lluvia, educada desde mucho antes que cualquier otro ser, buscaba su lugar acostumbrado, rasgando esos apaños no naturales, hasta encontrar su camino, rompiendo con todo impedimento.

          Los dos, Rocanor y Perfecto, al descubrir que ya había regresado el pájaro con su ramita de olivo, y el sol, al otro lado del cristal, brillaba intensamente sin el impedimento de las nubes, cogieron una ligera mochila con pocas cosas y salieron de su arca varada sobre tierra alta, para indagar lo que aquel día de marzo tendría de oculto tras el horizonte de las primeras vistas.

          Calor, luego viento; más viento. Ahora nubes nuevamente, pero no meonas. Y de nuevo el viento; ahora del Norte, luego del Este y, hasta del Sur; ¿también del Oeste?  Ya no lo sabían, porque en su caminar, se habían dejado los pies de barro atrás, para luego echarlos de menos al llegar al terreno rocoso.

          -¡Lo ves, Perfecto! –Decía Rocanor-. Te advertí que el refranero, aunque sea puñetero, es verdadero, además de sabio. No en vano, viene de la observación de quienes se pusieron a ello desde hace ya tanto, que ni tú ni yo sabemos.

          -Buena advertencia y mejor conocimiento, Rocanor. Saquemos el queso, que aunque pan no tenemos porque aun no hay trigo, podemos acompañarlo con vino –acertó a parlamentar Perfecto, ante una desesperación de algo que no entendía.

          -No refunfuñes ni enmiendes, que lo que nace ha de saber que hace; y si no lo sabe, aprenderlo tendrá, entregando sus propias carnes a la experiencia y su ser al conocimiento. Que si en la escuela la letra y los números cantando se aprenden, lo que es de Natura se recibe sin más. Y si no estás despierto, el desconocimiento de lo natural no lo podrás asimilar en ningún otro sitio, Perfecto.

          -¿Y tú que sabes de marzo, Rocanor?

          -Lo que los años me han venido diciendo. Que marzo debe ser ventoso, para que luego abril sea lluvioso; así mayo saldrá florido y hermoso: sin cicatrices añejadas, ni tampoco causadas, Perfecto.

          -Pues deberíamos volver al principio de todas las cosas, ordenarlas con elementos contrarios a la mala orientación. Será cosa no fácil, pero si en concierto con la sabiduría. Y,  puesto que viendo las cosas presentes, no queda más remedio, coge la mochila con lo poco que quede, dejemos lo que ahora vemos, más lo que adivinamos puede venir y volvamos al Arca de la Esperanza, antes de que vuelva a llover, que con este fango tu y yo no sabemos nadar ni andar, Rocanor.
 
          -Pues vayamos y no se hable más, que queso poco queda y el pan aún está por llegar. Si es que llega. De momento, solo "habemus Papa".
 
Juan Martín-Mora Haba
 

7 comentarios:

  1. Me gusta mucho, al leerlo he recordado la novela de "Rinconete y Cortadillo", utilizas el mismo lenguaje, el mismo ritmo,.....Muy bueno. Un saludo Juan.

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  2. lenguaje de siglos pasados con diálogos importantes en un relato tan corto. Bien estructurado.

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  3. Qué "refrescante" es para uno, leer algo con aromas del pasado. Así debe iniciarse sin duda cualquier pieza integrante del refranero.

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  4. Bonito ambiente rural, y divertidísimo final. Un abrazo, tocayo.

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  5. Que bueno está este rlato, más con el juego de palabras. Felicidades.

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  6. JUAN CARLOS MUÑOZ28 de marzo de 2013, 14:05

    Buen relato si Señor, felicidades Juan, habrá que esperar al mes de Abril a ver que nuevo relato nos vas a traer a la revista.SALUDOS

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  7. jejej no sé... me da la impresión de que este texto es para tener diferentes velocidades de lectura... algunas rápidas otras lentas.. entretenido sin duda... muy bueno ! saldos!

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